Propuesta técnica · Transmisión · Península de Yucatán

Repotenciación del corredor eléctrico hacia la Península de Yucatán

Una alternativa para atender el crecimiento eléctrico preservando el territorio y la ecología de la Península

Autor: Fidencio Ondarza Villarreal · Actualización: septiembre de 2026 · Horizonte de análisis 2026–2036

El crecimiento de la demanda eléctrica de la Península de Yucatán obliga a incrementar la capacidad de suministro. La pregunta no debe ser únicamente dónde construir más generación o nuevas líneas, sino cuánto puede obtenerse primero de la infraestructura de transmisión que ya existe.

La propuesta consiste en estudiar la repotenciación integral de los corredores existentes mediante conductores de alta capacidad y la modernización de sus componentes, aprovechando derechos de vía ya establecidos y evitando, en la medida técnicamente posible, nuevas trayectorias y nueva generación térmica dentro de una región ecológicamente excepcional.

Antes de abrir una nueva trayectoria, conviene determinar cuánta capacidad adicional puede obtenerse de los corredores que el Sistema Eléctrico Nacional ya tiene.

1. Un problema eléctrico y territorial

La Península mantiene una relación eléctrica crítica con el resto del Sistema Eléctrico Nacional. El crecimiento sostenido de la demanda obliga a reforzar tanto la generación como la capacidad de transmisión y la seguridad ante contingencias.

Los acontecimientos recientes han vuelto a mostrar la importancia del corredor. El 3 de junio de 2026 una contingencia simultánea en las líneas de 400 kV Escárcega–Ticul provocó la actuación de un esquema automático y una afectación de carga en Yucatán y Quintana Roo. Más allá del evento particular, el episodio confirma el carácter estratégico de la interconexión peninsular.

La planeación del sistema también ha documentado históricamente restricciones de transferencia hacia la Península. Por ello, el planteamiento no parte de un problema hipotético: propone revisar si una parte sustancial de la capacidad adicional requerida puede obtenerse modernizando los corredores actuales.

Demanda crecienteLa región Peninsular mantiene uno de los ritmos de crecimiento más altos del SEN.
Nueva generación localLas nuevas centrales de Mérida y Valladolid aportan alrededor de 1,700 MW de capacidad conjunta.
Corredor estratégicoLa conexión con el resto del SEN sigue siendo esencial para confiabilidad, economía y flexibilidad operativa.

2. El valor estratégico de conservar las trayectorias existentes

Una nueva línea de transmisión no comienza cuando se montan las torres. Antes deben definirse y liberar trayectorias, establecer servidumbres, negociar derechos de paso, obtener autorizaciones y resolver cruces y afectaciones. En corredores construidos hace décadas, los terrenos circundantes pueden estar hoy subdivididos, urbanizados u ocupados, haciendo mucho más compleja una nueva trayectoria.

Por ello, el valor de la repotenciación no debe medirse únicamente en pesos por kilómetro o en MW adicionales. Aprovechar derechos de vía y servidumbres existentes puede reducir uno de los riesgos más importantes de cualquier expansión de transmisión: el retraso ocasionado por la imposibilidad de disponer oportunamente del terreno y de los permisos necesarios.

La modernización de los corredores actuales también disminuye la necesidad de nuevos desmontes, caminos, accesos y fragmentación territorial. Las nuevas obras seguirán requiriendo las autorizaciones aplicables, pero la huella adicional puede ser considerablemente menor que la de abrir un corredor completamente nuevo.

La comparación correcta no es solamente “línea nueva contra conductor nuevo”. Deben compararse capacidad, inversión, plazo real de ejecución, derechos de vía, permisos, impacto ambiental, riesgo social y probabilidad de retraso.

3. Preservar la ecología de Yucatán

El crecimiento de la demanda no debería conducir automáticamente a concentrar cada vez más generación térmica dentro de la Península. Cada nueva central incorpora emisiones atmosféricas, consumo y manejo de combustible, instalaciones auxiliares y nueva infraestructura energética que permanecerá durante décadas.

La Península presenta además una condición ambiental singular: su geología cárstica, los acuíferos interconectados, los cenotes, la selva y los ecosistemas superficiales forman un conjunto especialmente sensible. En estas condiciones, reducir la introducción de nueva infraestructura industrial intensiva tiene un valor que trasciende el costo inmediato de la electricidad.

Si existe capacidad de generación eficiente en otras regiones y puede incrementarse de manera razonable la capacidad de transporte utilizando corredores ya establecidos, esa alternativa merece evaluarse antes de continuar agregando generación térmica dentro de la Península.

La energía puede transportarse. La fragilidad ecológica de Yucatán no puede trasladarse ni recuperarse fácilmente una vez afectada.

No se propone trasladar indiscriminadamente el impacto ambiental a otra región. La propuesta es comparar integralmente las alternativas y, cuando se requiera nueva generación, favorecer localizaciones con infraestructura energética consolidada y menor presión sobre un territorio particularmente vulnerable.

4. Solución técnica: repotenciar el corredor

La alternativa consiste en estudiar, tramo por tramo, la repotenciación de los circuitos existentes conservando su configuración general y aprovechando las estructuras y derechos de vía que continúen siendo técnicamente utilizables.

El alcance no debe limitarse al cambio de conductor. Una modernización integral puede incluir conductores de alta temperatura y baja flecha —ACCC, ACSS, u otra tecnología HTLS que resulte conveniente—, herrajes, aisladores, conectores, cables de guarda y fibra óptica, puesta a tierra, protecciones, medición, control y telecomunicaciones.

La capacidad adicional no debe fijarse de antemano. Dependerá de los conductores actuales, geometría, libramientos, flechas, capacidad mecánica de las estructuras, claros especiales, remates y deflexiones, límites térmicos de equipos de subestación y comportamiento eléctrico del corredor completo.

El criterio fundamental será obtener la mayor capacidad técnicamente segura sin perder los libramientos exigidos ni exceder las capacidades estructurales y electromecánicas existentes. Cuando un punto específico resulte limitante, podrá evaluarse una modificación puntual en lugar de reconstruir toda la trayectoria.

5. La nueva generación local puede abrir una ventana de intervención

La incorporación de las centrales de ciclo combinado de Mérida y Riviera Maya–Valladolid, con una capacidad conjunta cercana a 1,700 MW, modifica de manera importante la condición operativa de la Península.

Esta nueva capacidad no permite afirmar por sí sola que cualquier circuito pueda retirarse de servicio para repotenciarlo. Sin embargo, crea una oportunidad para estudiar una estrategia de intervención secuencial, retirando circuitos o tramos de manera programada mientras la generación local y el resto de la red mantienen la seguridad del suministro.

La factibilidad, duración y secuencia de esas libranzas deberán ser determinadas por CENACE mediante estudios de flujo de potencia, contingencias, estabilidad y condiciones estacionales de demanda y generación.

La generación local adquiriría así una función adicional durante la modernización: proporcionar margen operativo para fortalecer el propio corredor que, una vez repotenciado, permitiría reducir en el largo plazo la necesidad de seguir agregando generación térmica dentro de la Península.

6. Qué debe estudiarse antes de decidir

La propuesta no pretende anticipar el resultado de los estudios. Su objetivo es incorporar formalmente la repotenciación de los corredores existentes como una alternativa que debe compararse, en igualdad de condiciones, con la construcción de nuevas líneas y con la expansión de generación local.

  1. Capacidad eléctrica real del corredor: flujos normales y de contingencia, estabilidad, pérdidas y límites de transferencia.
  2. Capacidad mecánica: estructuras, cimentaciones, claros, flechas, tensiones, remates, deflexiones y cruces especiales.
  3. Capacidad de las subestaciones: barras, interruptores, transformadores de instrumento, cuchillas, trampas de onda y demás equipos que puedan limitar la nueva transferencia.
  4. Programa de libranzas: determinar si la nueva generación local permite intervenir los circuitos de forma secuencial sin comprometer la seguridad del sistema.
  5. Comparación económica y territorial: inversión, pérdidas, operación, plazo, derechos de vía, permisos, impacto ambiental y riesgo de retraso.
  6. Alternativas complementarias: generación, almacenamiento BESS, compensación reactiva y nuevas líneas únicamente donde la repotenciación no resulte suficiente.

La evaluación económica debe realizarse a nivel de sistema. No basta comparar el costo de un conductor con el de una central: deben incluirse las obras necesarias para transportar combustible, transmitir electricidad, obtener terrenos, cumplir autorizaciones y mantener cada alternativa durante su vida útil.

7. Conclusión y recomendación

La repotenciación del corredor hacia la Península de Yucatán constituye una alternativa que merece evaluarse prioritariamente frente a la expansión convencional mediante nuevas trayectorias y nueva generación térmica local.

Su principal ventaja no es solamente transportar más potencia. Es aprovechar infraestructura que el país ya posee, reducir nuevas servidumbres y derechos de paso, disminuir afectaciones territoriales y ecológicas y reducir el riesgo de que obras necesarias para el sistema se retrasen durante años por dificultades de ocupación y permisos.

Al mismo tiempo, una mayor capacidad de transmisión permitiría aprovechar mejor la generación del Sistema Eléctrico Nacional y limitar la necesidad de continuar concentrando infraestructura térmica en una región de excepcional sensibilidad ecológica.

Recomendación: realizar un estudio integral de repotenciación del corredor existente antes de definir nuevas trayectorias de transmisión o nueva generación térmica destinada exclusivamente a cubrir el crecimiento peninsular. Sólo después de conocer el potencial real de los activos existentes podrá determinarse qué infraestructura adicional es verdaderamente indispensable.

La propuesta es conceptual. Las capacidades finales, tecnologías de conductor, libranzas, secuencia de ejecución y beneficios deberán verificarse mediante estudios eléctricos, mecánicos, ambientales, económicos y operativos específicos.

Referencias públicas de contexto

Para la actualización de septiembre de 2026 se consideraron documentos y comunicaciones públicas de CENACE, CFE y la planeación oficial del Sistema Eléctrico Nacional sobre crecimiento de la región Peninsular, restricciones históricas de transferencia y nueva capacidad de generación. La ingeniería definitiva requerirá utilizar los datos vigentes de operación y planeación correspondientes a cada tramo.